dissabte, 30 de març de 2013

GILGAMESH I ENKIDU, LOS AMANTES SUMERIOS.



Muchos siglos antes de que los manicuros del faraón nacieran, en las pacíficas tierras de Sumeria existió un rey que rechazó a la mas bella de las diosas para amar con todas sus fuerzas a un gigante llamado Enkidu.

Hace unos 4500 años unos escribas transcribieron en unas tablas de barro una historia que venía de los orígenes del tiempo, justo después del célebre                      
diluvio universal. Escritos en lengua arcadia y escritura cuneiforme se llegaron a descubrir cerca de 25.000 tablas en las que aparecía esta historia de amor entre dos héroes de la antigüedad.



Al igual que los poemas homéricos nos narran una historia de enfrentamientos y rebeldía entre hombres y dioses. Gilgamesh era un rey tan bello como tirano, su ambición era insaciable, lo que provocó la ira de los hombres y los dioses. Un dios llamado Anu envió a un gigante para que pusiera las cosas en su sitio, se trataba de Enkidu.

La lucha entre ambos fue larga y dura, venciendo el rey al titán al que perdonó la vida. Éste a cambio le juró fidelidad y amor eterno. Juntos empezarán una larga historia de aventuras en busca de una hierbas que daban la inmortalidad, y que el diluvio había hecho desaparecer.

Es aquí donde aparece la diosa Ishtar, antecesora de Venus o Isis, y se enamora apasionadamente del rey sumerio. Pero éste solo tiene ojos por su grandullón titán y la rechaza sin ningún miramiento. Enfurecida ésta manda a un toro para matar a Enkidu, la causa no es otra que el hecho de haber sido  rechazada. Pero con la ayuda de su rey mata al toro y pueden seguir sus aventuras.



Pero la maldición divina cayó sobre el gigante que muere en brazos de su desconsolado amante. Este viaja al ultramundo para conseguir las hierbas mágicas, en una misión de la que nadie ha logrado regresar. Pero él consigue volver con ella, pero en un despiste la pérfida diosa transformada en serpiente logra llevarse la planta de la inmortalidad.

Finalmente el dios Anu viendo las desdichas de su rey permite el encuentro de éste con el espíritu de su amado Enkidu. No lograron la deseada inmortalidad pero si la felicidad perdida. Y así vemos como el tirano rey acaba sus días siendo un gobernante sensible, amante, capaz de rechazar el amor de una diosa por la de un hombre. Gilgamesh mas que un héroe, es un humano, con todas las limitaciones de su condición.




El deseo y el amor no dejan rastros arqueológicos y cuando del amor entre hombres se trata la exigencia de evidencias se endurece. A pesar de los términos eróticos que contienen, del evidente rechazo hacia los favores de la diosa, del deseo de amor eterno que se dedican entre ambos, es difícil encontrar un texto en castellano en el que historiadores o filólogos admitan abiertamente esta relación homoerótica. Se limitan a pasar de puntillas o a negarla sin ningún miramiento.

Mas

Homocrónicas: Gilgamesh y Enkidu
Los gays en la historia, por Paul Tournier

dijous, 28 de març de 2013

RAYMOND BURR, PERRY MASON EN EL ARMARIO.

Para los que tenemos una edad Perry Mason es una de las mejores series de televisión que se han emitido. Muchos empezamos a dejarnos hipnotizar por la caja tonta gracias a esta serie que se emitió en TVE a inicios de los 60, mucho antes que Bonanza o Viaje al fondo del mar. Creo recordar que aun llevaba el doblaje original destinado a Latinoamérica. 

Su actor principal, Raymond Burr, fascinaba por su impecable presencia. El papel le hizo ganar dos Emmy al mejor actor. Tras dejar la serie interpretó el papel de un policía en silla de ruedas, Ironside, también de gran éxito. 




En 1985 rodó el telefilm "Perry Mason, el retorno". Su éxito fue tal que se llegaron a rodar 26 capítulos mas. En muchos de ellos aparecía sentado, pues su estado de salud estaba muy debilitado. Cuando se le diagnosticó un cáncer de hígado no quiso empezar el tratamiento, quería acabar la serie. El tratamiento llegó tarde, falleció en 1993 con 76 años. El papel de Perry Mason le llegó a influenciar tanto, que en muchas ocasiones era difícil distinguir actor de personaje.

Participó en mas de 25 films, curiosamente destacando en le papel de villano. Lo podemos recordar en "La ventana indiscreta", "Gardenia azul" o "Un lugar en el sol".

Pero el papel mas importante lo tuvo que representar en su vida privada. Ni en el cine, ni en la televisión había sitio para homosexuales y él lo era. Se inventó una historia de matrimonios frustrados e hijos fallecidos, incluso de amoríos con actrices como Natalie Wood. Ello le permitió vivir plenamente en su vida privada junto a su pareja Robert Benavides en su rancho californiano en el que Robert era viticultor. Vivieron cerca de 30 años juntos, descubrieron su fascinación mutua por la hibridación de orquídeas, llegando a crear 1500 orquídeas nuevas.


Raymond y Robert junto a la inseparable Barbara Hale.

Mas información:

http://gayinfluence.blogspot.com.es/search/label/Raymond%20Burr
http://www.gloubik.info/burr/anglais/biography.html

dimarts, 26 de març de 2013

JULIO MARISCAL, EL POETA EN EL ARMARIO.


"Este amor de nosotros
nace de la amargura"

Si en las ciudades de la posguerra española los homosexuales lo pasaron mal, en el medio rural fue aun peor. Desde niños debían aprender a disimular, a no dar pistas, el acoso escolar podía ser el menor de sus problemas.

Para una familia tener un hijo homosexual era un deshonor, si además el padre era falangista, militar o pertenecía a la benemérita, el niño deshonraba a todo el cuerpo. Jamás se podía confesar a un padre este problema, ni dar pistas, las palizas estaban aseguradas. Muchos niños y jóvenes homosexuales tuvieron que oir en boca de sus padres: "Antes prefiero a un hijo muerto que maricón". El único camino era el silencio. Desde temprana edad se debía optar por las apariencias, por interpretar un papel que no era el suyo, ser un duro flecha en la OJE o un piadoso monaguillo en la iglesia. 

Durante la adolescencia se podía pasar desapercibido, incluso iniciarse con los amigos en el descubrimiento del propio cuerpo y la sexualidad, nadie pensaba nada, nadie se creía homosexual al hacerlo. Pero pronto aparecían las novias y el joven solitario acababa dando que hablar. Unos emigraban a la ciudad en espera de una vida mejor, otros optaban por el sacerdocio, otros negaban su sexualidad y se dedicaban plenamente a una vida profesional, la mayoría optaba por un matrimonio de conveniencia. Para estos después venían las huidas en busca de un sexo que no encontraban en sus matrimonios. 

En el medio rural no existían condones, no había ningún tipo de profilaxis para evitar una enfermedad "venérea", cuando estas aparecían ninguna explicación era posible.

Julio Mariscal (1922-1977) optó por el aislamiento, por un lento y terrible suicidio.  Queda huérfano a los 11 años de edad, siendo desde entonces su gran refugio afectivo su madre, a la cual veneraba, ella será su refugio, pero también la causa de la negación de su propia sexualidad y de una exagerada religiosidad.



Pronto descubre que su sexualidad va por distinto camino que sus convicciones religiosas y sociales, lo que le marcará para siempre un carácter reservado y tímido. Estudia en Cádiz, obtiene el título de maestro nacional, funda la revista "Alcaraván" donde publica sus primeros poemas, generalmente de contenido religioso, aunque jamás se atreve a leerlos en voz alta.

En 1957 la Ley de Vagos y Maleantes cae sobre él siendo profesor en Paterna, debe abandonar su plaza de maestro, la acusación es de "escándalo público". El poeta se autodestierra y se encierra aun mas en su armario, dejándose vencer por el decaimiento y la depresión. La poesía es su único refugio.

En su pueblo, Arcos de la Frontera, se le ridiculiza aunque se le acaba aceptando por ser de una familia "de bien". Le llamaban Julito, un diminutivo que generalmente se utilizaba para ridiculizar a las personas homosexuales.

Siempre consideró que su homosexualidad era un defecto, la religión le motivó además un profundo sentimiento de culpa, jamás pudo vivir su sexualidad de forma gozosa. Sus biógrafos hablan de amantes ocasionales y siempre dentro de la mas absoluta discreción, aunque por Arcos las coplas populares hablaban de jóvenes que salían por su ventana a la madrugada.



Sus poemas amorosos son desgarradores. Solo allí se atreve a confesar sus mas ocultos sentimientos:

No puedo revelar tu nombre. 
No te permiten revelar el mío. 
Pero sí que pueden nuestros labios,
 nuestros dientes alimentarse del cuerpo, 
del corazón del ser querido como pan, como fruta...:

...

No me digas "te quiero, no me llames"
búscame en el reverso de la rosa,
donde te duela mas el día, donde
me pienses mas extraño.

...

Tengo, amor mío, mucho más que esto:
tengo que enarbolar mi cobardía
y amontonar tu nombre
y hacerme espina entre las otras lenguas,
y decir... ¡Qué se yo!... Pero en el fondo,
en el trasmundo de mi voz que muerde
tu carne mía, de mis manos, mía,
tú sabes que te guardo
mi corazón como una hogaza, como
una manzana, para que tus dientes
muerdan el más abril de mis pecados.

Mariscal poeta ignorado en su tiempo  cantaba al amor oscuro, al abandono del amado, a la muerte simbólica del poeta. Sus méritos intelectuales y humanos no le fueron reconocidos durante su existencia, sufriendo la marginación de la sociedad de la época.



Sus últimos años los pasa en su Arcos natal, llevando una vida rutinaria como maestro, su cansancio vital le va haciendo languidecer. En 1977 y con solo 55 años pudo descansar en paz definitivamente. Dejaba una de las mas importantes obras poéticas de la llamada generación del 50. Aun hoy muchos de sus poemas no se han publicado.

"Nos decían: "Hay que ser generosos con los años",
"gastarlos y gastarlos como vengan,
estar dispuestos con la alegría cabalgando soles".
"Hay que ser generosos con el tiempo"

¿Pero es que el tiempo ha sido generoso?
¿Es que los días, como pordioseros
no han tenido la mano siempre alerta
para el zarpazo, el salivazo, el goce
de pisar y pisar nuestras entrañas?
No me conformo, no, no me conformo
con lo que a cambio me ofreció la vida,
no quiero un puñadito de alegrías
a cambio de una vida desolada
por cuya sombra asoma ya la muerte.


Mas información:

Julio Mariscal, Poeta de Arcos.
Nido de poesía, Julio Mariscal.
EL LÁTIGO Y LA PLUMA


diumenge, 24 de març de 2013

LA HISTORIA DE JUAN SOTO, UN HOMBRE LLAMADO KATY


La homosexualidad no estuvo penalizada en España hasta 1954, ello no quiere decir que estuviera permitida. Todo el país era una cárcel, un gesto, una insinuación o un comentario bastaba para ser detenido y encerrado sin tener una sentencia condenatoria.

A los campos de concentración iban desde los presos comunes, a los políticos o los acusados de escándalo público. Estos centros estaban regidos por personajes cargados de odio, beneficiados por la victoria fascista y generalmente analfabetos. Los presos no tenían derechos, podían ser utilizados como mano de obra esclava o maltratados sin ningún miramiento. Y si la estancia era horrible, la salida no era mejor pues en esta España cuartelaria no había sitio para personas estigmatizadas por la represión fascista.



En las cárceles españolas de la posguerra los homosexuales no eran apreciados, pero el mayor odio iba dirigido hacia los presos políticos. Alguien que entraba en prisión señalado como "invertido" se convertía en objeto sexual de reclusos y funcionarios. No podía denunciar el abuso, pues acababa en la celda de castigo, no tenían derechos. Muchos acababan adaptándose a la situación a cambio de seguridad o alimentos. Otros optaban por el suicidio.

La biografia de Juan Soto nos muestra como fueron estos centros y como se vivía en ellos. El origen de su mote procede de su internamiento en el horrible Campo de Concentración de Nanclares de Oca. Nada mas entrar les formaron: "Los que sean invertidos que den un paso al frente", sabían que si daban un paso al frente lo iban a pasar mal, pero ni no lo daban sería mucho peor. Dio el paso al frente y le pusieron mote, como su última detención fue en Barcelona le tocó "La Catalina", mas adelante lo transformó en Katy.



Juan Soto tenía todos los alicientes para no gustar en este mundo hostil que era la posguerra franquista: familia republicana y comunista, homosexual y ladrón por necesidad. Entre 1937 y 1971 su vida fue una sucesión de robos, detenciones, entradas y salidas de la cárcel, recorriendo toda la geografía carcelaria española.

Con solo 15 años era violado por un soldado italiano en el cuartel de Haro, pero eran tiempos de silencio y no lo comentó a nadie. Desde pequeño fue objeto de burla por parte de compañeros de clase, pronto aprovechó para huir de casa y irse a Zaragoza donde aprende a prostituirse para robar las carteras de sus clientes. En los años 40 llega a Barcelona donde, siguiendo los pasos de otro ilustre canalla Jean Genet, mantiene relaciones sexuales con sus víctimas sin el mas mínimo reparo. Un ripio de la época decía:

Me gusta el sitio oscuro
porque te dan por culo
te ligas a un vejete
y mientras te la mete
tú cuentas los billetes
y cuando acaba el viejo
te limpias el pellejo....

En Barcelona depura su arte de "desplume" de clientes, llegando al chantaje haciéndose pasar por policía. No puede iniciar ningún proyecto estable, no se ha presentado para realizar el servicio militar. Cuando finalmente es detenido es enviado al Batallón Disciplinario de Melilla.

Allí cae en gracia y se deja seducir por un capitán apodado "La capitana". Al ser pillados, el capitán lo niega todo y es absuelto, él en cambio es acusado por deshonor militar e injurias. En encerrado en "Rostrogordo" donde ofrece sexo a cambio de "grifa". En este centro es testigo de la brutalidad de los funcionarios de prisiones, ajusticiamientos sin mediar juicio, tiros de gracia aplicando la "ley de fugas", etc.

Tras salir logra un breve período de libertad en que mejora su técnica para desvalijar incautos clientes. Pero vuelve a la cárcel, a las palizas rutinarias, pasa por Ocaña, el Puerto, Carabanchel. Un día un funcionario se le acerca: "Pobrecita, se ha quedado huerfana", su silencioso padre había muerto, fue un duro golpe.

Cuenta "El País" que estando recluido en Nanclares de Oca su madre fue a visitarle. Para evitarle el disgusto se cambió el gorro por el de un preso heterosexual.  "Mi madre prefería que fuera ladrón a maricón" "Para mi ella era lo mejor de mi vida y no quería darle un disgusto"

Finalmente en 1971 consigue salir en libertad, se instala en Canarias donde pudo rehacer su vida.



Mas información:

Antonio Ruiz:
http://leopoldest.blogspot.com.es/2013/02/la-persecucion-de-la-homosexualidad-en_6.html

El látigo y la pluma.
Mi madre me prefería ladrón a maricón:



dijous, 21 de març de 2013

LA HOMOSEXUALIDAD BAJO EL RÉGIMEN DEL GENERAL FRANCO III : EJÉRCITO.


La España de la posguerra es un país "castrense y castrado", dominado por la rigidez fascista y la moral ultrareligiosa. El sexo estaba prohibido y la homosexualidad no existía. Los hombres o eran machos o eran "maricas", no había términos medios.

No hacía falta que las leyes persiguieran la homosexualidad, la primera reforma del Código Penal de 1944 condenaba solo "actos que salen del ámbito privado y tiene repercusión social", es decir podía ser un casto beso de una pareja de novios héteros en un parque público. Hasta 1954 la ley no penalizó la homosexualidad en España. Ello no quiere decir que fuera permitida, ni mucho menos, las delaciones se sucedían y la policía actuaba sin ningún miramiento.



El primer código que condenó "los actos deshonestos" fue el de Justicia Militar, especialmente en su artículo 352, en él las relaciones homosexuales se consideraban un delito contra el honor castrense. El castigo iba de 6 meses a 6 años de prisión militar y la expulsión del ejército. Muchos militares preferían suicidarse antes de caer en el "deshonor" y el descrédito social.

Este artículo se estuvo aplicando hasta entrados los años 80, el que un soldado de reemplazo tuviera relaciones homosexuales fuera del cuartel podía significar su procesamiento por la vía militar. El insinuarse y ser delatado o tener relaciones homosexuales en el cuartel podía ser gravemente penalizado.

La exaltación del macho, dentro del ejército y especialmente la legión, llegaba a la exageración. Al igual que en la Alemania nazi esta exaltación no estaba exenta de un evidente homoeritismo, que incluso se evidenció en films como "A mi la legión" (1942) o "Harka"(1941).




Fernando Olmeda en su "El látigo y la pluma" nos cuenta las aventuras de muchos legionarios que en sus noches de sexo, alcohol y kif acababan teniendo sexo entre ellos, repitiéndose situaciones similares en los acuartelamientos de Nador, Villacisneros, El Aaiun o Canarias.

Para Alberto Mira la virilidad castrense era sistemáticamente y explicitamente homófoba, y la camarería, santa, tenía sus límites con cualquier tipo de sentimiento homoerótico. Unos límites que dejaban este tipo de relaciones en el campo de la ambigüedad.

Ningún film como Harka muestra esta relación de camaradería entre dos hombres, llena de lirismo e incluso con guiños a un célebre militar homosexual T.E.Lawrence. Incluso la mujer aparece como un nefasto elemento que puede romper esta idílica relación de camarería.

José Luis Serrano, Dos Manzanas, señala hasta cuatro momentos “deliciosamente Brokeback”, miradas entre ambos frente a una hoguera, lo celos cuando uno de ellos anuncia casarse, una abertura de armario con el dilema de elección y el recuerdo final que hacía el camarada tiene quien le ha abandonado.



El título fue polémico tras su estreno, donde muchos interpretaron claramente de que iba el film. Su director Carlos Arébalo vio truncada su carrera cinematográfica, por si fuera poco su siguiente film, "Rojo y Negro" (colores de la falange) abogó por la reconciliación nacional, este film fue prohibido.

Mas información:

Harka, film completo
El látigo y la pluma.


dimarts, 19 de març de 2013

LA CENSURA DURANTE LA DICTADURA DEL GENERAL FRANCO: UN AMOR FORA CIUTAT


En 1959  Manuel de Pedrolo escribía "Un amor fora ciutat", en él contaba  la historia paralela de dos homosexuales que se confiesan a sus esposas. Corren los años 50 y, en España, la homosexualidad es un delito. Pedrolo presenta una realidad que se daba, la de los matrimonios como tapadera y la profunda infelicidad que se producia por ambas partes.



La novela no condena la actitud de sus dos protagonistas, presenta unas realidades familiares asfixiantes. Nos cuenta dos historias paralelas, de dos personajes que viven al límite, el autor nos muestra como intentan superarlo. El libro escrito en 1959 y tardó 11 años en publicarse. Finalmente, y previa autocensura, se publica en 1970, inmediatamente el libro fue secuestrado. El censor elogia el valor literario de la obra, pero es:

"...un grave aspecto de peligrosidad social por cuanto que en el fondo no sólo se disculpa, o mejor, se exculpa el homosexualismo, sino que lejos de presentarnos el pecado contra natura como objeto de horror y de execración, viene a afirmarse por el protagonista, que es el homosexual, que tal anormalidad responde a una tendencia irreprimible de la que es casi imposible evadirse, y que por tanto el verdadero homosexual, que no puede confundirse con el “marica”, pues por el contrario afirma siempre su virilidad, es más digno de compasión misericordiosa que de execración..., consideramos a esta de gravemente peligrosa y en todo caso como atentatoria a la moral pública, conforme a la reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre el homosexualismo...."

Pedrolo fue procesado por el Tribunal de Orden Público (TOP) acusado de escándalo público. Vive dos años de incertidumbre, una prensa totalmente amordazada lo ignora. Como los personajes de sus obras está a límite y debe luchar por su libertad o renunciar a ella. El juicio fue a puerta cerrada dos años mas tarde y Pedrolo fue absuelto. Al final la obra se pudo publicar 14 años mas tarde.

Manuel de Pedrolo (1918-1990) fue uno de los autores mas censurados por la dictadura. Tenía todos los alicientes que gustaban a los censores: catalanismo, opiniones políticas, religión, moral sexual y "lenguaje indecoroso". Escritor en catalán, su obra ha sido traducida a 20 idiomas. 



Solo entre 1950 y 1970 fueron trece las obras narrativas de Manuel de Pedrolo rechazadas por la censura: Acte de violència (1950), rechazada en 1953 y publicada en 1997 - 44 años más tarde -, bajo el título de Doble o resCendra per Martina (1952), rechazada en 1953 y publicada en 1965; Elena de segona mà (1949), rechazada en 1955 y publicada en 1967; Esberlem els murs de vidre / Estat d'excepció / Acte de violència (1961), rechazada en 1963, 1965 y 1968, y publicada en 1975; Perquè ha mort una noia (1958), rechazada en 1966 y publicada en 1976; Tocat pel foc (1959), rechazada en 1966 y 1973, y publicada en 1976; Hem posat les mans a la crònica (1969), rechazada en 1970 y 1974, y publicada en 1977; Espais d'irregularitat eròtica / Anònim I(1970), rechazada en 1970 y 1975, y publicada en 1978; Visita a la Senyora Soler (1959), rechazada en 1970 y nunca publicada7Anònim II (1970), rechazada en 1971 y publicada en 1980; Milions d'ampolles buides (1968), rechazada en 1971 y publicada en 1976; No en tenim prou amb la primavera(1967), rechazada en 1973 y publicada en 1976; Pols nova de runes velles (1967), rechazada en 1973 y publicada en 1977. (Lidwina M. van den Hout University of Chicago,)

Mas:
Fundació Pedrolo
Biografía.

dilluns, 18 de març de 2013

LA HOMOSEXUALIDAD BAJO EL RÉGIMEN DEL GENERAL FRANCO II.


Mauricio Carlavilla ( 1898-1982) era un policía español que publicó varios libros en los años 50 en los que culpaba a la masonería, el comunismo y la sodomía de todos los males de España.  Profesor en la academia de policía de los futuros miembros de la Político Social, escribía cosas como esta:

 «La sodomía tiene una función comunista a través de los siglos» pues ambas «aberraciones», aun siendo de distinto tipo son contrarias a la familia, a la propiedad privada y al orden tradicional."

El sodomita es un peligro para la patria”, además de tender a la delincuencia, al comunismo y constituir un peligro para la paz familiar ya que “disfrazada de persona, la fiera sodomita se lanza en busca de su presa juvenil, ojea al cándido muchacho (...). Vuestro hijo puede volver a casa corrompido, guardando su bochornoso secreto, que nada delatará. La monstruosa relación continuará y, dada su edad, su instinto sexual se torcerá y será para siempre un invertido. ‘¡Mejor muerto!, gritaréis desesperados.’ Sí, mejor muerto vuestro hijo”.






Ello indica la forma de pensar de la policía de la brigada político social, si las leyes eran duras para las personas LGTB, la policía era aun peor, corrupta, homófoba y brutal. Cualquier indicio de homosexualidad era reprimido con un sadismo aplastante.

En "El látigo y la pluma" Fernando Olmeda nos cuenta la historia de Alvaro Pombo:

"Una noche, estando sentado en un banco de la plaza de España de Madrid, fue abordado por dos inspectores de paisano. Así recuerda la breve conversación mantenida con los agentes:

-¿Qué haces aquí? Yo te conozco, tú eres maricón.
-Sí, lo soy.
-Pues acompáñanos a la comisaría de Luna.
Tras una noche en el calabozo es interrogado para cumplimentar el atestado por cometer supuestos "pecados contra natura". Le preguntan por su empleo, y tras responder que trabaja como profesor de literatura en el Colegio Tajamar, perteneciente al Opus Dei, dan aviso al director del centro, que le despide automáticamente."



Estar en un bar de "dudosa reputación" podía significar ser detenido, vejado, maltratado y despedido tras ser notificado al puesto de trabajo esta detención. Después venía una fuerte multa y si no se disponía de una buena defensa la aplicación de la Ley de Peligrosidad Social o ser sometido a una terapia aversiva.




Alberto Mira en "De Sodoma a Chueca" nos cuenta la historia de una persona que se encontraba en el bar Saras en 1974, solo había entrado y solicitado una bebida. La policía entró y detuvo a todos los que estaban allí. A los extranjeros se les separa para poder escarmentar a los que no lo son.

"Entonces se acerca este señor, ese hermoso comisario, y se dirige al primero que había, le pregunta únicamente: ¿Tú eres maricón?, el chico dice ¡no¡. Y le pega un par de bofetadas, le vuelve a preguntar ¿Eres maricón?. El chico duda y le pega otras dos bofetadas, se lo vuelve a preguntar, y dice que sí. Al resto de los españoles ya no tuvo que preguntar, todos dijimos que sí."

Les obligan a dar datos, a sacarse todo lo que tienen de valor, a bajarse los pantalones, mientras les insultan contantemente. 

"Un señor con muy buenos modales, llámese puñetazos, patadas donde pillara y cabezazos contra las paredes..."

Era el trámite para ficharles. Tras esta sesión amable de malos tratos e insultos se informaba a la empresa. A él no le despidieron, pero su carrera se quebró y jamás le llegó un ascenso.

Saras era un bar que normalmente pagaba sobornos a la policía, posiblemente en esta ocasión no lo había hecho y la policía se extralimitó "mas allá de la ley" también por fines económicos. Al igual de los sucedido en Stonewall, los homosexuales no tenían presunción de inocencia y eran carne de cañón de este tipo de actuaciones abusivas.



Mas información:
Ley de Vagos y maleantes:
Antoni Ruiz:
El látigo y la pluma.
Redada de violetas.
De Sodoma a Chueca.

LOS AIKANE DE LOS MARES DEL SUR